Emprendedor, artista de calle, aficionado a los medios sociales, fan de PHP, amante de psql, geek.
Vamos a morir pronto. Lo que queda es amar, disfrutar de nuestras glorias, miserias y afinidades electivas.
Es una posibilidad muy cínica, pero cierta: un mundo repleto de intimidades absolutamente prescindibles que, sin embargo, reclaman a gritos una audiencia, una legibilidad.
De todos modos (y antes de que me estalle el cerebro con tanto horror apocalíptico) valdría la pena detenerse a considerar si, antes que un problema de los pobres blogs, no sea en realidad una nueva versión de la condena de una especie.
Cierto. A veces se me ocurre que las cosas que leo en algunos posts son un revival de los artículos que aparecían hace un siglo en los periódicos de provincia, aquellos en los que se anunciaba la muerte de Augusto, el perro del hijo de la señora Rodríguez, ése muchacho tan valioso que se fue para Caracas a estudiar medicina.
Es decir, no es que estemos acabando al mundo con nuestro patetismo, sino que en el fondo uno es así, montuno.
…o quizás es que, así como los periódicos que no tienen nada que contar, uno al final termina reflexionando sólo sobre las cosas que a un íntimo grupo le interesan, sabes, esas afinidades electivas.
Qué bien lo de Penny Arcade, Pratt.
Es una posibilidad muy cínica, pero cierta: un mundo repleto de intimidades absolutamente prescindibles que, sin embargo, reclaman a gritos una audiencia, una legibilidad.
De todos modos (y antes de que me estalle el cerebro con tanto horror apocalíptico) valdría la pena detenerse a considerar si, antes que un problema de los pobres blogs, no sea en realidad una nueva versión de la condena de una especie.
Es fino tenerte por la cuadra, pana. Un abrazo.
Cierto. A veces se me ocurre que las cosas que leo en algunos posts son un revival de los artículos que aparecían hace un siglo en los periódicos de provincia, aquellos en los que se anunciaba la muerte de Augusto, el perro del hijo de la señora Rodríguez, ése muchacho tan valioso que se fue para Caracas a estudiar medicina.
Es decir, no es que estemos acabando al mundo con nuestro patetismo, sino que en el fondo uno es así, montuno.
…o quizás es que, así como los periódicos que no tienen nada que contar, uno al final termina reflexionando sólo sobre las cosas que a un íntimo grupo le interesan, sabes, esas afinidades electivas.
Gracias por la bienvenida.