Entro a un salón de clases en una especie de post-grado y me pongo a hablar con ChR sobre el mercado de capitales.
Luego me siento y en eso llegas tú y te sientas en el pupitre de adelante. Es un post-grado, seguro, pero ocurre en el colegio.
Eres rubia (lo cual desafía la teoría de que seas tú… pero créeme, te conozco la cara) y estamos casados con extraños. Usas tu apellido de casada.
Nos ponemos al día mientras llega el profesor. Sacas tu cuaderno y una estrecha cartuchera negra con pepitas rosadas. Yo busco y encuentro en mi morral un portaminas… un portaminas hermoso, de esos de los que uno se enamora. Me doy cuenta de que no tiene minas.
Entra el profesor, quien resulta ser un cruce genético de varios maestros del colegio. Emocionados por los recuerdos y porque hemos sobrevivido hasta ese momento, todos en el salón aplaudimos.
Volteas -Vamos a buscarte unas minas -dices.
-¿Segura? ¿Y la clase?
-Bah -un chasquido, un quiebre de muñecas.
Montaje musical de nosotros mientras recorremos librerías (mi mente no está tan desarrollada como para imaginar todo ese diálogo). Reímos. La canción es Across the Universe, de Los Beatles, piedra angular de una temporada y justo lo que tarareé al momento de despertarme.




¡Maravilloso Pratt!
Gracias pana. ¡Nos comentamos simultáneamente!
Esa canción puede hacer soñar hasta las piedras! Me gustó, tiene una cosa evanescente y breve. Eso, sí, lo de las minas pueda traer confusión acá en Buenos Aires.
Saludos
Jaja, ciertamente Gustavo. Desde el portaminas hasta la invitación de buscar unas minas de repuesto
Gracias nuevamente por la visita y el comentario.
Anecdótico y concreto. animoso y maleable, y lógico. three thumbs up. Por el resabio de sueño que queda.
Panita: tienes que escuchar pronto Watching the Wheels a ver qué demonios pasa cuando la agites dentro de esa máquina de locura que es el propio sueño.
Habrá que volver a leer ese otro sueño lúcido que es el Ragnarok de Borges.
Abrazo.
Leoncio, gracias de nuevo. Muy amable pana.
PER. Panita, para allá voy. Estoy saliendo de Mind Games todavía
Luego te contaré –o no.
Un abrazo.
despues que termines con mind games vete pa tekkon kinkreet