Siempre te tuve envidia por aquél concierto en Amsterdam (entre otros, claro) y había aceptado que la imposibilidad de igualarlo era un hecho de la vida… hasta hoy.
Regreso del primer Poliedro
Pongamos que existe un banco, al que para proteger identidades e intereses, llamaré Commercebank; un parapeto cuartorepublicano que comenzó como la agencia mayamera de otro banco, al que para proteger identidades e intereses, llamaré Banco Mercantil
Una pareja compuesta por una hermosa rubia y un gordito están en la caja de una tienda de discos comprando unas entradas para un concierto. En eso llega un cuarto cliente (cuarto, contando al narrador). Se brinca toda la cola
El pana Vicente Ulive acaba de publicar su tercera novela, Historias de un arrabal parisino, con Ediciones IDEA, de Las Canarias.
Hace suficiente tiempo como para haberlo olvidado, me topé con su primer capítulo en
La enciclopædia dramatica cumple con la tan necesaria función de ponerle fin a toda lista interminable de comentarios irrelevantes, toda pelea entre imbéciles, todo drama de internet, calificando a los participantes por lo que son: furries,
Sábado, en el aeropuerto:
-Epa bicho ¿Qué más?
-¡Epale! -F., se llama F. Compartimos de alguna forma el bachillerato. La familia de F. siempre estuvo medio jodida, pero eso no trascendía, F. era uno de los ratas del salón. Un tipo popular.
-¿Qué
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