Hasta ahora, la cadena infinita nos lleva a esto:
Me asomo por la ventana y llueve.
Detrás de la vegetación inefable,
tu edificio, tu ventana, tu cuarto, tu cama, tú
abrazando la almohada como al último de tus
solitarios veinteañeros.
Llueve
Caracas, tú y yo estamos solos
y
Es medianoche y acabo de verte dentro de cuatro años en el supermercado, recorriendo lentamente los pasillos desiertos.
Sucede también que sabes enamorarme. Te apareces en una noche tranquila, con tu comida preparada y pocos vegetales. Un balance frágil que evidencia
Luego de quince años de A Typical & Autoctonal Venezuelan Dance Band, la mezcla de acid jazz, funk y disco que pregonan Los Amigos Invisibles ya no es una curiosidad, ni es graciosa, ni deliberadamente cursi. Es un estilo, un planteamiento
"El viejo país"
Gracias a una cortesía de Pedro Enrique Rodríguez (y la niña argonáutica, que fue quien me lo prestó realmente), acabo de terminar de leer The Arrival, de Shaun Tan. La palabra “leer” por supuesto
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