Son las 9 de la noche y el dueño de nuestro piso nos cita frente a la escuela Galatasaray. Lo seguimos por callejones empinados bajo un aguacero. Nos internamos en un barrio que me recuerda a Caracas: las calles alguna vez estuvieron asfaltadas pero ahora son un río de barro en la noche. No hay […]

