Caracas, familia, III

Me encontré con el anuncio un día cerca de la frontera. Los colores, el contraste entre el verde y el azul me hicieron voltear y allí estaba: un paisaje rutinario, familiar y fuera de lugar. Traté de corregir, ¿Medellín? No. Mi Ciudad. Ese día, Adriana me envió el mismo anuncio. A ella no se le escapan las panorámicas de Caracas. He visto otras variantes por la ciudad: el afiche de un festival de cine latinoamericano que —perspicazmente o no— usa un paisaje de mi ciudad el año en el que más ha sufrido.

Cerca de mi trabajo pusieron otro. Paso frente a él algunos mediodías, cuando voy a almorzar en el supermercado. El afiche está —perspicazmente o no— en la misma esquina donde se estaciona una vez a la semana el carrito de Arepa Republic. El otro día tomé una foto y se la envié a Adriana, para devolverle el favor. El anuncio se ha vuelto una manera cercana de ver el Ávila a la distancia. Levantar la mirada para viajar a la niñez que perdí.

Cada vez que paso por allí me detengo a mirar El Cerro y hoy, por primera vez, me fijé en otro anuncio del Centro de Arte Contemporáneo de Ginebra que —perspicazmente o no— pegaron justo debajo. Allí, bajo el Ávila, está escrita temporalmente y un poco difusa, la declaración de muchos: no queríamos irnos.

Mi 2019 en el cine — 1 de 2

Estas notas fueron escritas saliendo del cine / cerrando una ventana / apagando la tele, justo después de haber visto algo para compartir y antes de contaminarme con las reseñas. Están aderezadas con links que he ido consiguiendo por allí.

Tiempo después, de José Luis Cuerda (La Lengua de las Mariposas, La Educación de las Hadas, etc) es una crítica un poco tosca pero efectiva sobre la sociedad, el mundo y las revoluciones. Me recordó un poco a las pelis de Kusturica.

Pensaba que Overlord era mucho mejor de lo que es. Es bastante mala, con un montón de oportunidades perdidas. Una idea que fue mejor trabajada en Død snø.

Durante varios momentos de Tully pude ver a Mónica y todas las cosas que hace para soportar el andamiaje de nuestro hogar <3.

Me aburrí viendo Justice League. La dejé a los 45 minutos.

En cambio, no me aburrí viendo Deadpool 2. Una buena peli de acción que va un poco más allá del proselitismo hacia los fanáticos. Me parece un logro que no tuviese un guion flojo y que los villanos tuviesen motivación.

Lo mejor de American Animals es su retrato ligeramente más realista de lo complicado que es planificar un golpe.

Me comí toda la actuación de Lady Gaga en A Star is Born. Tremenda. Muy bien también Bradley Cooper, quien pareciera tener una sensibilidad especial por esos pequeños detalles que hace que dos personas se enamoren. El primer acto de esta película es sensacional.

Me encantó la cinematografía de The Favourite. Esa decisión de usar un gran angular para retratar la grandeza y la soledad del palacio. Ese dominio tan efectivo del claroscuro. También me encantó la decisión brillante de mezclar lo solemne y lo profano en el guión.

Siete días en Entebbe es una mierda. Una completa pérdida de tiempo. Tuve que quince minutos de la de Charles Bronson para limpiarme el paladar.

Qué buena sorpresa Game Night. Me reí varias veces, genuinamente, una inteligencia inesperada. Excelente dupla entre Rachel McAdams y Bateman. Quedé encantado con el montón de guiños que tiene.

Una perspectiva distinta de The Matrix. Tiene todo el sentido del mundo.

Into the Spider-Verse es una fantasía de neon. Un logro de animación y, de lejos, la película más hermosa que he visto este año.

Lo que rescato de Triple Frontier es su uso creíble del español, y una decisión correcta que tomaron para el tercer acto, que la hace una mejor película.

La Suspiria de Dario Argento es una de esas pelis que no he querido volver a ver para no arruinarla, porque pocas cosas se comparan con pillar Suspiria sin saber qué era, un sábado a la medianoche en RCTV: esa fantasía technicolor con ese fucking magistral soundtrack de Goblin “ta rara ra ra ra ta ra ra ra ra ra ra”. La Suspiria de este año está bastante bien. Guadagnino logra el difícil acto de hacer una película de horror con un aire de nostalgia. El ángulo de Berlin en los 70s le da una atmósfera de ocultismo que queda perfecto. Un golpe de casting elegir a Dakota Johnson, porque te conecta con el personaje de la primera Suspiria y te prepara para ser sorprendido. Al día siguiente todavía estaba pensando en algunas imágenes de esta peli.

Qué bolas Tilda Swinton haciendo tres roles en esta peli. Maestra.

Genial que el clip de la avalancha de Fuerza Mayor (Turist) se haya hecho viral. Fuerza Mayor es LA película sobre la crisis de la masculinidad. Ruben Östlund es un genio. Mientras buscaba el link para este post, encontré este corto:

 

Mi 2019 en música — 1 de 2

Playlist completo en Spotify:

Enero

Escuché esta canción una mañana en Gijón, en una cafetería que acababa de abrir. Las 7am en Gijón no son iguales a la 7am en Ginebra. En Gijón nadie vive a las 7am y algunas canciones suenan nuevas y elocuentes.

Vinz me mandó el video de Love It If We Made It, de The 1975. Me encanta la idea central de la canción

Aparte de este tema, los mejores momentos de A Brief Inquiry Into Online Relationships, ese disco de The 1975, es durante los soundscapes que imitan a Bon Iver, como en How To Draw / Petrichor.

Kobayashi zero

Redescubrí este cover de A Forest, grabado por Bat for Lashes hace 10 años, que estaba en mi biblioteca y creo que jamás lo había escuchado.

“Give me the first six months of love” — Me encanta la idea central de este tema de la hija perdida de Leonard Cohen. Una canción para bailar borracho y solo, trastabillando, en un lento descenso hacia el desamor.

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