Electric Dreams

Electric Dreams es el Black Mirror de Amazon Prime, una suerte de Amazing Stories en contraposición a la Dimensión Desconocida de Netflix; historias de Philip K Dick retocadas para el curso actual de los eventos, pero situadas claramente en el futuro lejano. Como toda serie antológica, tiene horas desiguales. De hecho, el primer capítulo le hace un mal favor, pero el segundo, Autofac —sobre una fábrica que produce y distribuye bienes que nadie necesita— es un buen tema para una serie producida por Amazon. Safe and Sound, The Father Thing y Kill All Others tratan con distintos niveles de éxito el tópico del control social. Recomendaría ver esos si te va el tema. Pero el capítulo que de verdad me afectó y me dejó pensando, el que más brilla emocionalmente, incluso meses después, fue The Commuter. Gracias a la expresividad de Timothy Spall, este episodio es una película de dos horas comprimida en 45 minutos. Me hizo pensar en quien soy como padre y qué se puede esperar de mi. En fin, me complicó la semana.

 

crack

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Patriot

Patriot tiene un humor negro que me hace recordar porqué algunas personas son mis amigos. Logra la difícil tarea de cargar con una melancolía asfixiante junto a un montón de chistes desechados, elipsis inesperadas y pequeñas bromas internas, como Las Dinámicas Estructurales del Flujo, la referencia a la portada de Sounds of Silence, o el uso de Praga para decir que todas las ciudades de Mitteleuropa se parecen. Pienso que sus guionistas probablemente estaban en alguna función de Pulp Fiction al mismo tiempo que yo, riéndose de sus aspectos más crueles, o viendo Lock Stock and Two Smoking Barrels y envidiando la habilidad de Guy Ritchie, y hoy en día se divierten con las enumeraciones de Wes Anderson.

Cada vez que siento que estoy manejando muchas prioridades a la vez, me acuerdo del protagonista. Patriot es también una clase de Project Management en 10 lecciones.

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¿Qué más?, el podcast

No todo lo que podría ser un post, tiene material para ser un post. Pero todavía quisiera que existiera, que fuese un semi-post, un texto que escribo o enuncio para sacarlo de mi cabeza y depositarlo en alguna parte como recuerdo de lo que fui. Esto funciona mejor con una caja de resonancia, un abogado del diablo que lea estos posts y calls on my bullshit, pero con un método más inmediato e íntimo que los comentarios en redes sociales. Mónica es muy gentil y normalmente cumple ese rol.

Pero también me hace falta hablar con los amigos que tuve. Mis amigos son mi memoria externa de respaldo. Off-site, pero RAID 0. Sin ellos tengo poca historia y, por ende, pocas cosas que decir. Una de las cosas más duras de emigrar es no poder hablar con ellos aproximadamente cuando quiero, tener que conformarme con breves —rotos— intercambios en WhatsApp y conversaciones internas que nunca se materializan.

Hay posts que no escribo, se los digo a un amigo en mi cabeza. A Vicente le pasa lo mismo y por eso empezamos a grabar esos posts en semijoda. De allí salió ¿Qué Más?, algo que parece ser un podcast. Puedes agregarlo a tu aplicación de podcast favorita haciendo click aquí, o escuchar el primer capítulo en la web: https://quemas.fr/2017/12/07/001-weekend-fun/