Vicente Ulive escribe una renuncia a la discusión fatua y a la vez una justificación de su quijotada más loca hasta la fecha: el Niu Imaginarium. Luego de Paris (Marzo), Barcelona (Abril), ahora nos armamos para Londres a finales de mayo. Me pregunto de qué sirve presentar argumentos lógicos que jamás son confrontados por los […]

