Desde que aprendí que a los veinticinco debía plantearme el matrimonio, he pensado que por esas pequeñas particularidades que hacen al castellano hermoso, los latinos nunca podremos experimentar a plenitud la potencia de los beats. Esto último es casi un cliché, lo se. Uno de esos que uno no se cansa de mascar. Pero no […]

