Hace 5 años, escribí que, para el 2016, un libro físico será un instrumento incómodo hasta para llevar a la playa. Todavía creo que vamos en esa ruta. Yo dejé de leer libros físicos a comienzos de 2010. Los dejé por razones de espacio. Sólo vuelvo al viejo vicio por libros que no tengan versión […]

