Muerte a Word

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Tom Scocca escribe un artículo para Slate en el que compara a Microsoft Word con los artículos que llegaban por fax a las redacciones en los 90s.

Hoy en día, tengo la misma sensación de pavor cuando abro un email y miro un archivo adjunto de Microsoft Word. Estoy a punto de perder tiempo y esfuerzo limpiando los hábitos arcaicos de alguien. Un archivo de word es el fax histórico del siglo XXI: difícil de manejar, ineficiente y una reliquia de suposiciones obsoletas acerca de la tecnología. Es hora de renunciar a Word.

Yo también tengo esa reacción aprensiva cada vez que recibo un archivo de Word. ¿Por qué siguen usando Word para escribir? ¿Por qué al menos no usan un formato estándar en los documentos? ¿Por qué cambian los márgenes? ¿Por qué los colores? ¿Por qué usan esas fuentes? Word es también la demostración de que cuando dejas las opciones abiertas, los usuarios encontrarán la manera de tomar todas las decisiones equivocadas con respecto al formato, la disposición y la legibilidad de un documento.

 

Tabloid pop

cyrus

Eddie Vedder:

These pop songs almost feel like tabloid journalism, in a way. It’s crap that people seem to like. And I don’t know if it has meaning. I don’t know if one of the pop songs of the summer has any fiber in it. People are consuming it, and is it healthy? I don’t know. Maybe it’s some kind of way of taking themselves away from their problems. Maybe there’s some healthy property or some restorative property that I’m not receiving. It seems like it has a really high fructose content.

La entrevista completa aquí.

música

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Bon anniversaire, Orlando

Orlando Verde:

– Nada grave, seguro piensan que eres libanés –fue lo primero que me dijo, antes de darme la bienvenida. Y mientras me abrazaba y me sonreía y me contaba lo complicado que estaba el tráfico, yo no podía dejar de pensar que debo tener la cara de la minoría standard. Que tengo una cara que me hace pasar por ecuatoriano en Madrid, por pakistaní en Londres, por turco en Bruselas, por marroquí en Ámsterdam y por libanés en Dakar. “Yo soy el inmigrante marginado”, me dije a mí mismo(…)

El resto del cuento, aquí. Orlando en full swing, mostrando sus poderes para la observación descarnada. Que bueno y que malo que ese cuento no envejece.