afinidades electivas

No continent for old men

Malandro não pára, malandro dá tempo

al Dr. JEM, por su batalla diaria contra la ignorancia

Creo que es inevitable ser condescendiente con los europeos que creen saber de qué hablan cuando hablan de «los oprimidos pueblos de América». Sobre todo, aquellos europeos que han salido de la provincia en la que viven y han ido a Nueva York, al DF, o al Caribe y han vivido unas vacaciones protegidas, han probado sexo nativo y creen que eso basta para formarse una opinión sobre América.

Así que mi próximo discurso-plantilla ante una opinión vaga y eurocéntrica sobre lo que «sucede en Venezuela», será algo como:

No puedo tomarte en serio hasta que no hayas visto un tiroteo entre dos motorizados, o una banda de niños con cuchillos y botellas rotas, babeando pega. No puedo tomarte en serio mientras no comprendas el sistema de salud norteamericano y digas «seguridad social» sin un rastro de cinismo.

Cuando me digas que una vez fuiste a América, yo te diré que no has estado en América hasta que no te hayan robado en una playa virgen o a plena luz en medio de la gente, hasta que no seas corrido de un hospital porque no hay medicamentos, ni médicos, ni gasa. No has vivido en América si no le has pagado a un policía para que respete la ley, si no te parece obvio que la coca se bendiga, que en Juárez corten a mujeres con machete, que en las favelas derriben helicópteros con bazuca y que eso que suena en Caracas por las noches no es pirotecnia lúdica. Cuando me digas que una vez fuiste a América –mientras te fumas ese porrito que le costó o costará la vida a una o dos personas en México o Colombia–, te preguntaré con cuál personaje de Cidade de Deus te identificaste, porque no puedo tomarte en serio hasta que no entiendas que el vasto, omniprescente malandraje americano, es la raíz de esos problemas que dices entender.

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