Mi 2019 en el cine — 2 de 2

Estas notas fueron escritas saliendo del cine / cerrando una ventana / apagando la tele, justo después de haber visto algo para compartir y antes de contaminarme con las reseñas. Están aderezadas con links que he ido consiguiendo por allí.

Lee la primera parte de esta lista aquí

Guerra Fría es un recordatorio, visualmente hermoso, de que no debes juntarte con locas de mierda.

Us es espeluznante y genial. Un triunfo estético y de narrativa. Estuve varios días pensando en ella, en sus posibles errores, que me parece que son pocos. Mucho mejor que Get Out construyendo el relato interior del protagonista. Lupita Nyong’o está impecable.

Phantom Thread me pareció exquisita, la atmósfera, el personaje principal, y la proyección de la melancolía, están muy bien logrados.

Avengers Endgame me mantuvo interesado hasta el punto en el segundo acto en el que telegrafiaron el destino final de uno de los personajes. Terminé de verla porque quería reírme con propiedad de la gente que la toma en serio y la critica o defiende. Todo el esfuerzo es de una mediocridad que resulta obscena cuando consideras todo lo que podría hacerse con ese dinero: literalmente salvar al mundo, o al menos a un montón de gente que morirá de enfermedades curables.

Las coreografías, los sets y el uso de colores en John Wick III son fantásticos. Es la primera vez desde… John Wick II, que no me aburro durante una pelea. Buen cambio poner a John Wick a la defensiva.

The Disaster Artist es una historia sobre el triunfo de la voluntad. Una historia sobre jóvenes actores y un sueño, independientemente de la mitología construida alrededor the The Room.

Por cierto, Tommy Wiseau sería un casting perfecto para reemplazar al Joker de César Romero:

https://www.youtube.com/watch?v=eFjFxgHedgM

https://www.youtube.com/watch?v=AL0cT-Yi1SU

Vi Sorry to Bother You a pesar de los comentarios racistas y colonialistas de Boots Riley, y estoy contento de haberlo hecho. Una brillante fábula surrealista que me hizo pensar en que siempre hay que separar al artista de sus tweets.

Tengo la misma opinión sobre Dolemite Is My Name que sobre Disaster Artist. Una peli que me hizo sentir bien. Un homenaje necesario. Sin tipos como ése, el cine con el que crecí habría sido mucho más aburrido.

Había leído que Glass era mala y por eso tardé en verla. O. me convenció de que lo hiciera. Es mala si eres un hater de M. Night Shyamalan, pero si no, es mucho mejor que las películas de Marvel. Impresionante James McAvoy, otra vez.

Por “casualidad” vi dos películas que van sobre el asesinato de nazis.

Anthropoid es una buena historia sobre la resistencia, el precio del deber y el honor, que usa el espectacular asesinato de Heydrich como telón de fondo. Una buena actualización de Operation: Daybreak.

Operation Finale, sobre la captura de Eichmann, es más plana y menos interesante y, en general, una peor película que La Casa en la Calle Garibaldi.

Me encanta la historia legendaria de The Irishman. Una suerte de Forrest Gump de la mafia. Geniales De Niro, Pacino y Joe Pesci, los maestros se congregan para un último trabajo. Genial el ritmo y el guión. La secuencia crucial de la película, durante el tercer acto, es una obra maestra de suspense y exposición. Tuve que retroceder y verla otra vez para tomar nota sobre cómo contaban lo que sucedería, sin llegar a decirlo.

Durante la hora final de Midsommar estuve esperando que se transformara en The Wicker Man, y no me decepcionó. Una lástima que derivara en eso, porque distrae de su verdadero mensaje: una reflexión sobre como uno puede recuperarse del dolor de una pérdida. La redención y el renacimiento después de un duelo, metida como contrabando en una película de terror. Fascinantemente bien logrados los paralelismos entre la redención por sacrificio y la redención por renuncia ante los hechos.

The Rise of Skywalker sufre de un error fundamental de guión: es imposible escribir una buena historia de aventuras en la que la muerte no tiene ningún valor. Conté 5 ocasiones en las que una muerte habría fortalecido a la historia. Y esto es sin tratar de analizarla mucho. Viéndola como un niño de 9 años, me divertí mucho más durante tres episodios de The Mandalorian.

Caracas, familia, III

Me encontré con el anuncio un día cerca de la frontera. Los colores, el contraste entre el verde y el azul me hicieron voltear y allí estaba: un paisaje rutinario, familiar y fuera de lugar. Traté de corregir, ¿Medellín? No. Mi Ciudad. Ese día, Adriana me envió el mismo anuncio. A ella no se le escapan las panorámicas de Caracas. He visto otras variantes por la ciudad: el afiche de un festival de cine latinoamericano que —perspicazmente o no— usa un paisaje de mi ciudad el año en el que más ha sufrido.

Cerca de mi trabajo pusieron otro. Paso frente a él algunos mediodías, cuando voy a almorzar en el supermercado. El afiche está —perspicazmente o no— en la misma esquina donde se estaciona una vez a la semana el carrito de Arepa Republic. El otro día tomé una foto y se la envié a Adriana, para devolverle el favor. El anuncio se ha vuelto una manera cercana de ver el Ávila a la distancia. Levantar la mirada para viajar a la niñez que perdí.

Cada vez que paso por allí me detengo a mirar El Cerro y hoy, por primera vez, me fijé en otro anuncio del Centro de Arte Contemporáneo de Ginebra que —perspicazmente o no— pegaron justo debajo. Allí, bajo el Ávila, está escrita temporalmente y un poco difusa, la declaración de muchos: no queríamos irnos.

Mi 2019 en el cine — 1 de 2

Estas notas fueron escritas saliendo del cine / cerrando una ventana / apagando la tele, justo después de haber visto algo para compartir y antes de contaminarme con las reseñas. Están aderezadas con links que he ido consiguiendo por allí.

Tiempo después, de José Luis Cuerda (La Lengua de las Mariposas, La Educación de las Hadas, etc) es una crítica un poco tosca pero efectiva sobre la sociedad, el mundo y las revoluciones. Me recordó un poco a las pelis de Kusturica.

Pensaba que Overlord era mucho mejor de lo que es. Es bastante mala, con un montón de oportunidades perdidas. Una idea que fue mejor trabajada en Død snø.

Durante varios momentos de Tully pude ver a Mónica y todas las cosas que hace para soportar el andamiaje de nuestro hogar <3.

Me aburrí viendo Justice League. La dejé a los 45 minutos.

En cambio, no me aburrí viendo Deadpool 2. Una buena peli de acción que va un poco más allá del proselitismo hacia los fanáticos. Me parece un logro que no tuviese un guion flojo y que los villanos tuviesen motivación.

Lo mejor de American Animals es su retrato ligeramente más realista de lo complicado que es planificar un golpe.

Me comí toda la actuación de Lady Gaga en A Star is Born. Tremenda. Muy bien también Bradley Cooper, quien pareciera tener una sensibilidad especial por esos pequeños detalles que hace que dos personas se enamoren. El primer acto de esta película es sensacional.

Me encantó la cinematografía de The Favourite. Esa decisión de usar un gran angular para retratar la grandeza y la soledad del palacio. Ese dominio tan efectivo del claroscuro. También me encantó la decisión brillante de mezclar lo solemne y lo profano en el guión.

Siete días en Entebbe es una mierda. Una completa pérdida de tiempo. Tuve que quince minutos de la de Charles Bronson para limpiarme el paladar.

Qué buena sorpresa Game Night. Me reí varias veces, genuinamente, una inteligencia inesperada. Excelente dupla entre Rachel McAdams y Bateman. Quedé encantado con el montón de guiños que tiene.

Una perspectiva distinta de The Matrix. Tiene todo el sentido del mundo.

Into the Spider-Verse es una fantasía de neon. Un logro de animación y, de lejos, la película más hermosa que he visto este año.

Lo que rescato de Triple Frontier es su uso creíble del español, y una decisión correcta que tomaron para el tercer acto, que la hace una mejor película.

La Suspiria de Dario Argento es una de esas pelis que no he querido volver a ver para no arruinarla, porque pocas cosas se comparan con pillar Suspiria sin saber qué era, un sábado a la medianoche en RCTV: esa fantasía technicolor con ese fucking magistral soundtrack de Goblin “ta rara ra ra ra ta ra ra ra ra ra ra”. La Suspiria de este año está bastante bien. Guadagnino logra el difícil acto de hacer una película de horror con un aire de nostalgia. El ángulo de Berlin en los 70s le da una atmósfera de ocultismo que queda perfecto. Un golpe de casting elegir a Dakota Johnson, porque te conecta con el personaje de la primera Suspiria y te prepara para ser sorprendido. Al día siguiente todavía estaba pensando en algunas imágenes de esta peli.

Qué bolas Tilda Swinton haciendo tres roles en esta peli. Maestra.

Genial que el clip de la avalancha de Fuerza Mayor (Turist) se haya hecho viral. Fuerza Mayor es LA película sobre la crisis de la masculinidad. Ruben Östlund es un genio. Mientras buscaba el link para este post, encontré este corto: