Mi 2024 en música

Esta es una lista de algunas de las canciones que me ha acompañado durante 2024.

Playlist de Spotify

Playlist de Apple Music

Enero

Me desperté el primero de Enero pensando en la voz quebrada de Charly cantando Influencia. Quizás porque sentí que el tiempo está pasando. Otro año más. Qué buen tema es Influencia ¿no? Además le queda perfecto a Charly, es un tema de Charly, sólo él puede construir esa dualidad hablando de una mujer y al cocaína. Mientras me tomaba ese primer café, en el silencio de una cocina de año nuevo, me puse a leer los créditos. ¿Todd Rundgren? ¿Quién es Todd Rundgren? Mi primer regalo de 2024 fue escuchar Influenza de Rundgren, a las 730 de la mañana de un primero de Enero, y pensar en la absoluta genialidad que tuvo Charly de cambiar “za” por “cia” y añadirle toda una nueva dimensión a lo que podría haber sido un cover bastante fiel y sin mucho más.

Estuve dos tres días oyendo el Wildly Idle, de Hand Habits. Un disco absolutamente de invierno. De allí In Between.

Escuchamos 8h Sonne, de Anaïs MVA, como 20 veces yendo al cole.

Plácido estuvo un finde en casa y nerdeamos y bebimos. De allí, música para emborracharse una noche de invierno:

  • Algo de Interpol vive en Time to Give, de White Lies.
  • Last of The Summer Wine, de Palma Violets
  • Índigo Night, de Tamino. Todo el disco es bueno.
  • Forever I’ve Known, de The Maccabees. Brutal e inesperado ese riff en la segunda parte.
  • What once was, de Her’s.
  • Heat Wave, de Snail Mail
  • To Be Honest, de Christine and The Queens
  • Como me encanta, de Kevin Kaarl.

Este cover de En Remolinos por Draco Rosa + Soda es una vaina sobrenatural que no logro entender. Tocados por los dioses.

 

Estuve OYENDO Sticky Fingers, de los Stones. Nunca le había parado a Sway. Qué bolas Sway, que temazo.

One Night/All Night, del Hyperdrama de Justice, con Tame Impala. Parece una canción de Tame Impala… con Justice. Es tremendo banger.

 

De vez en cuando oigo un tema de Angel Olsen con cuidado por primera vez. Casi nunca hago una nota hasta hoy. La versión de Sweet Dreams que aparece en el single de Sleepwalker es una maravilla de garage rock. Todas las versiones que había escuchado hasta ahora eran en vivo y, curiosamente, resultan son más prolijas que la original. No, en serio, anda y escúchalo y dime si no es una maravilla, ese vibrato vulnerable al punto del colapso.

I am no mother / I am no bride / I am King. Brutal abridor del Dance Fever de Florence + The Machine 

Continue reading

Masters of the Air

Masters of the Air reúne todos los aspectos impresionantes de las películas de bombarderos. Es impactante visualmente, transmite ese vértigo tan bien logrado en la Midway de 2019, y tiene una toma de 3 segundos en el capítulo 7 que paga la miniserie. Además, retrata de una manera bastante cruda el hecho de que pertenecer a una tripulación de B-17 era una sentencia de muerte. Esa escena en la que uno de los protagonistas se da cuenta de que la experiencia de volar sobre la Europa Nazi es inenarrable, es quizás el mejor momento del guión.

Con esas nueve horas que tuvieron para contar esta historia, podrían haber hecho una segunda Twelve O’Clock High. Sin embargo, han decidido montar una mezcla de Band of Brothers, Memphis Belle, y El Gran Escape, que no logra la profundidad emocional de su material de referencia. Todo pasa demasiado rápido, le faltan pausas, le sobran personajes e historias… o le faltan episodios. Se torna un tanto aburrida porque los personajes no conectan. No contentos con eso, en un giro ¿inesperado? los productores parecen haberse acordado de la diversidad e insertaron toda la trama de Tuskegee Airmen en lo que parece ser 30 minutos. Hay al menos 4 miniseries metidas en una.

Es una lástima, porque estéticamente está tan bien lograda que, luego de verla, The Dam Busters, Twelve O’Clock High, Catch-22, Flight of The Intruder, y hasta Memphis Belle, parecen películas de bajo presupuesto.

cine, crack

Tengo los comentarios apagados por esta razón. Si te gusta este post, compártelo con tus amigos.

Mi 2023 en cine

La Odisea de Ilusiones Traicionadas es un documental de este año que captura muy bien todo lo que Kundera fue dejando en breves y espaciadas entrevistas.

Praga no sería Praga sin Kundera, Paris no sería Paris sin Kundera, y Europa Central no habría recuperado su voz y su independencia sin Kundera. Todos tenemos una deuda con él.

Que locura de película es Extraction 2. Ese plano secuencia de 20 minutos con los cambios de ambiente parece un videojuego sobre rieles. Una maravilla de diseño.

Barbie es una delicia de peli. El momento en el que el personaje de Ryan Gosling se da cuenta de cómo funciona el mundo real es uno de los mejores giros que he visto en años. El diálogo con la vieja en la estación de bus es el corazón de esta película. La parodia de 2001 al comienzo y la crítica al mansplaining de El Padrino es un brillante 1-2 para ablandar a los críticos.

Los Niños de Brasil necesitaría un corte de 15 minutos y menos sobreactuación, pero qué bien hecha está. y qué buena idea para una novela y un guión sobre la raíz del mal. Curiosamente, Bruno Ganz tiene el papel encargado de explicar cómo traerán a Hitler de vuelta a la vida.

Ese momento en el que Jessica Harper, Bernadette Peters y Steve Martin aparecen disfrazados de marineros cantando Life Is Just a Bowl of Cherries es fantástico. No entiendo porqué no había visto Pennies from Heaven antes.

Me sorprendió lo buena y cercana que es Yo y Las Bestias. tuve amigos como esos, en los ismos predicamentos. El abismo que hay entre los sifrinos y el resto del mundo, vivir en casa de tus padres hasta que te mueras, esconder dólares dentro de un objeto en tu cuarto, todo me sonaba a una vida pasada. es el cine mío.

Vi el corte de 5 horas de Napoleon de Abel Gance y fue como un sueño febril, hay secuencias que no tengo idea de cómo se rodaron, otras que son prácticamente cuadros expresionistas. Me hizo pensar en los apologistas de Napoleón y su argumento de que fue uno de los primeros en pensar en la idea de una Europa unificada, la revolución universal,  liberar a los pueblos europeos de las monarquías. Aunque hoy pueda parecer una noción algo loca, especialmente influenciada por la retórica revolucionaria de los últimos 70 años, en aquel entonces tenía sentido. Unificar a Europa bajo los ideales de la Ilustración. Una racionalización de guerras devastadoras que causaron la muerte de millones.

En fin, pueden verla por pedazos, dejarla corriendo en el fondo, no hay mucho diálogo que perderse. De hecho, así la vio Mónica, pasaba por detrás de mí, se quedaba viendo un rato, «ah, qué hermoso eso», y yo «qué sí, no tengo ni idea de cómo lo hicieron”.

También vi Waterloo por primera vez desde que la vi en SU cine millonario hará 40 años. La primera media hora es súper viril, una película hecha cuando los hombres eran hombres y les pegaban a las mujeres. La segunda hora y media es una eyaculación megalómana de Dino de Laurentis. Sergey Bondarchuk, el director soviético, a pesar de su pedigree épico, no pud con tantos millones. Es lenta cuando debe ser rápida y viceversa, trata de compensar con un exceso de tomas aéreas que hoy resultan triviales e innecesarias. También estoy contaminado de todo el cine de guerra de los últimos 40 años, que es muchísimo mejor que esta película.

La vi porque leí en algún artículo leí que era como la versión que uno debe ver en lugar de la Napoleón de Ridley Scott, pero no es.

Hace tiempo, Luis me habló sobre como ET es un vehículo de proselitismo cristiano. No recordaba que se moría y resucitaba al 3er minuto, como nuestro Señor. N no aguantó la pela cuando ET se empezó a enfermar y se fue. M estaba super angustiada.

También Luis: “La magia de esa película es la naturalidad de las escenas familiares. (…) Los carajitos piden pizza, se la pelean, joden entre ellos, esta todo desordenado. Está tan bien lograda que empatizas y luego te crees cualquier vaina.”

Sí, y está llena de artefactos (ahora históricos) que hace que todo parezca que hay gente que vive allí. 10/10 en set design.

Ahora entiendo también de donde vienen todos esos fanáticos de Trump y QAnon y la paranoia anti gubernamental… de bolas, tuvieron un trauma en la primera infancia.

Despedí el año viendo Willy Wonka y la Fábrica de Chocolates con M, como contexto para que Mónica la llevara al cine a ver Wonka. Sentí un logro especial cuando me di cuenta de que ella estaba descifrando toda la película, y un alivio tremendo al darme cuenta de que, luego de todos estos años, todavía se sostiene.