Desde comienzos de 2013, Paul Rogers está publicando en su blog una versión ilustrada del On The Road de Kerouac.
Me gusta la idea de que lo llame un «illustrated scroll», una referencia a la forma como el autor escribió la novela original.
Desde comienzos de 2013, Paul Rogers está publicando en su blog una versión ilustrada del On The Road de Kerouac.
Me gusta la idea de que lo llame un «illustrated scroll», una referencia a la forma como el autor escribió la novela original.
Por allá en Lo Mejor escribí una reseña del Aeronaut de Tom Bihn, un compañero de viaje que defiendo fanáticamente.
Incluye:
La guía rápida para elegir un buen morral de viaje:
Este morral, que definitivamente no es un morral de senderismo, mantuvo la ropa seca luego de una hora bajo la lluvia durante la temporada de monzones en Malasia. Algo que cualquier otro morral barato no hubiese podido lograr.
También:
Desde 2010, hemos volando juntos un poco más de 30 veces, caminado cientos de kilómetros y conducido miles. Inclusive hemos dormido en la misma cama en un hostal de mala muerte en el que me daba miedo abandonar mis pertenencias en el suelo. Con cada viaje me sorprendo un poco más.
Si planeas un viaje de morralero y no tienes con qué, échale una mirada a la reseña. Si vas a hacer un viaje por ciudades, si vas a montarte en aviones, trenes, autobuses, no uses morrales de senderismo. Si vas a invertir en un morral, invierte en el correcto.
También, aprende a empacar. Tengo alto respeto por la gente que le da la vuelta al mundo con un Right Pack de Jansport. Yo no podría. Pero definitivamente tampoco podría volver a viajar con un monstruo de 60 u 80 litros. ¿Sabes cuál es la forma más rápida de reconocer a un morralero novato? Es el que lleva un morral y además un daypack. Parte del asunto de ser morralero es saber qué empacar y cómo hacerlo.
Creo que después de unos meses viajando solo desarrollas una relación especial con tu morral. Sobre todo cuando caes en cuenta de que contiene todas tus posesiones terrenales. Algo hace click cuando dejas de viajar con maletas y dejas de esperar por tus maletas. Un día te protege de la lluvia, otro te regala una galleta que guardaste hace días y una noche lo usas como almohada cuando duermes en un portal. Es entonces cuando nace el amor.
Tom Bihn, la persona detrás del morral y la empresa, es un mago del servicio al cliente y el manejo de redes sociales para una pequeña empresa. Su facebook ofrece ejemplos de interacción que todos deberían seguir. Como por ejemplo, este cliente que les escribió «You rock» cuando hizo su pedido y ellos contestaron con esto:
Uno de los cambios fundamentales que han traído las redes sociales es que las peleas ahora ocurren en público.
¿Sabes eso que dicen de que las redes sociales aplanan las estructuras de comunicación? A comienzos de 2013 ocurrieron un par de casos que pusieron en evidencia que algunas empresas modificaron su estrategia para comunicarse de manera directa con sus clientes:
John Broder escribió una reseña nada alentadora sobre el Model S, el sedán eléctrico de Tesla. En lugar de seguir el camino convencional (publicistas, etc), Elon Musk, CEO de Tesla, hizo un post desmontando la reseña con datos grabados por el computador del vehículo. Básicamente llama mentiroso a Broder y prueba, una vez más, que si vas a meterte con ingenieros, más vale que tengas todas las cartas en la mano. A estas acusaciones, Broder responde con otro artículo desmontando el desmontaje. Todo esto ocurre en la misma semana.
Quirky monta una campaña de redes sociales en la que critica a OXO por robarse el diseño de uno de sus productos. En respuesta, OXO hace un post con algunos diseños de Quirky que resultan «extrañamente similares» a los de OXO. Esta respuesta de OXO es deliciosamente condescendiente: «We recognize that Quirky is relatively new and there are a few things they are still figuring out»
Atrás quedaron los anuncios de sana competencia, los comunicados y las respuestas en ruedas de prensa. Los blogs corporativos, con su naturaleza informal, han habilitado un cambio en el lenguaje y un aumento en la crudeza con la que se tratan ciertos temas. Más interesante aún: estos diálogos eran antes moderados por agencias de publicidad e inclusive los mismos medios. Hoy en día, como en muchos otros aspectos de la interacción humana, los filtros han desaparecido.