Esta semana en el iPod – folk

Smokey Rolls Down Thunder Mountain – Devendra Banhart

51qcbbfuk7l_ss500_.jpgMarc Bolan + Caetano Veloso, es lo primero que se me ocurre para describir Smokey Rolls Down Thunder Mountain, de Devendra Banhart.

Aunque pensándolo bien, hay también Jim Morrison, un poco de Gospel, de samba, rock&roll, fado, R&B y folk. Smokey… es un disco largo y diverso en el que Banhart tiene suficientes oportunidades para mostrar sus talentos.

Las letras de Carmensita (que tiene por ahí insertado un ‘coño’ tan caraqueño como la reina pepiada), Shabop Shalom, la Tonada Yanomaminista y Cristobal, nos podrían llevar a pensar que este disco es una joda. Hasta llegar a Seahorse, un tema épico a medio camino entre Take 5 de Brubeck y Mary Jane’s Last Dance de Tom Petty. Seahorse es la joya que evidencia las razones de por qué Banhart está a la cabeza del mal llamado freak folk, el movimiento que ha impulsado un renacimiento de la trova norteamericana.

Fleet Foxes – Fleet Foxes

fleetfoxeslp.jpgLo único que le falta al debut homónimo de Fleet Foxes es el rasguñar de la aguja sobre el vinilo. Estos nativos de Seattle, contrario a lo que puede esperarse de una banda nacida en el epicentro del rock alternativo, han creado un pastoral carente de referencias temporales y geográficas. Este álbum puede ocurrir en el claro de un bosque en cualquier parte del hemisferio norte, en la época actual, los 70s, los 60s y, por algunos instantes, en los 40s.

Con una especie de jangle pop coral que a veces se acerca a las composiciones de Morricone para los spaghetti westerns, los Fleet Foxes construyen escenas rurales tan variadas y complejas como la pintura de Bruegel que adorna la portada.

Pero a ratos, mágicamente, las letras se convierten en atajos hacia un mundo más simple, excusas para fabricar armonías. Por ejemplo, en la hermosa White Winter Hymnal:

I was following the pack
All swallowed in their coats
With scarves of red tied ’round their throats
To keep their little heads
From fallin’ in the snow
And I turned ’round and there you go
And, Michael, you would fall
And turn the white snow red as strawberries
In the summertime

Quién sabe qué puede significar eso, pero hay que admitir que la elección de las palabras sirve para crear una melodía intemporal, eterna.

Aunque a los latinoamericanos urbanos nos queda lejos estos conceptos, creo que hay algo universal en el planteamiento rural de Fleet Foxes: todos los ciudadanos de occidente tenemos varias ideas preconcebidas acerca de cómo debe sonar el campo. Esta es una.

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