en el pasado, nos aburríamos

foto de lent454

 

Nuestro desarrollo tecnológico ha llegado al punto en el que podemos llenar todos nuestros momentos de ocio con tiempo en línea. Apenas tenemos un momento libre, apenas hay un espacio en la conversación, revisamos facebook, twitter, hacemos checkin en foursquare, consultamos cualquier otro feed al que estemos adictos (¿tumblr? ¿instagram?), e intercambiamos un par de IM con gente a la que nunca vemos.

Levantamos la mirada y todas las personas que “están” con nosotros, andan en lo mismo.

Kathy Sierra me lo advirtió, y no le hice caso.

Muchos argumentan que le hemos ganado la batalla al aburrimiento  y eso está mal, porque nuestra adicción a la “información” nos impide tener relaciones significativas con la gente que tenemos enfrente y drena el propósito de irse de vacaciones, o descansar.

De paso, más de un estudio establece un vínculo entre la depresión y el uso excesivo de internet (en un mundo en el cada vez las relaciones afectivas y de trabajo se desarrollan en línea, habría que preguntarse, qué se considera un uso “excesivo” de la internet)

 

Muchas personas que nacieron luego de 1990, no recuerdan cómo era el mundo sin computadores o sin la www. Cómo tenías que ir a la biblioteca para investigar sobre un trabajo escolar y luego escribirlo a mano o pasarlo en una máquina de escribir, con todo el trabajo de reescritura que ello implicaba. O como la gente se mandaba cartas que tardaban meses en llegar y en ellas se contaban cosas a manera de compendio, como un “grandes éxitos de mis status de facebook”. Cartas escritas en papel cebolla para que el franqueo fuese más barato.

–¿Fran-qué?
–Franqueo.
–¿Qué es eso?
–Bueno, es que antes tenías que pagar por cada mensaje que enviabas.
–¿…?

Todo eso tendré que explicárselo a los niños, como en el ya clásico experimento de “Arqueólogos del futuro“. Cuando se aburran, les contaré sobre cómo eran los viajes antes del video portátil, cómo tenías que estar 14 horas en el asiento trasero en silencio, e inventarte tus propios juegos. Escribir a mano o a máquina será equivalente a decir “cuando yo era pequeño, todos los días caminaba 10 kilómetros para llegar al colegio, ¡en la nieve!”.

–¡Y había maestros sádicos que pedían hojas sin correcciones!
–¿Correcciones? ¿Qué eran las correcciones?
–…

Una de las ventajas de haber nacido antes de la revolución digital, es recordar cómo era todo antes de la masificación de los computadores, videojuegos y dispositivos móviles, y admirar la absoluta transformación del mundo. Por si no fui explícito, no quiero nunca, nunca más, escribir a máquina. Pero si hay algo que quisiera rescatar del mundo offline es la posibilidad de aburrirnos. ¿Todos? los grandes inventos nacieron de un estado contemplativo producto del ocio. Al aburrirnos, abandonábamos este perpetuo estado de alerta en el que nos ponen nuestros aparatos:

–Hijo, en el pasado, nos aburríamos.
–¿Qué es eso?

 

El teléfono celular y el email, la posibilidad de ser localizables a toda hora, todos los días, hacen que la desconexión sea un esfuerzo intelectual y físico, inclusive una especie de declaración de principios. Últimamente, los únicos momentos en los que puedo detenerme y pensar, son aquellos en los que me veo forzado a desconectarme: en la ducha, o cuando hago ejercicio sin audífonos y sin leer. El resto del día es ruido, ruido, ruido.

 

 

crack, destacados, todos vamos a morir

Tengo los comentarios apagados por esta razón. Si te gusta este post, compártelo con tus amigos.

Daniel Pratt

Emprendedor, artista de calle, aficionado a los medios sociales, fan de PHP, amante de psql, geek. Vamos a morir pronto. Lo que queda es amar, disfrutar de nuestras glorias, miserias y afinidades electivas.

More Posts - Website

Follow Me:
TwitterFacebookGoogle Plus

A %d blogueros les gusta esto:
Leer entrada anterior
Cómo encontrar el número ICCID del iPhone

De la página de soporte de apple: Si tienes acceso a tu iPhone, estas son algunas formas rápidas de encontrar...

Cerrar