Mi 2016 en música — 2 de 2

Puedes leer la primera parte de este post aquí.

Resúmen a lo We Didn’t Start The Fire

Julio: Patti Smith + PJ Harvey en Montreux, Andrés Puche, Christine and The Queens, Porches.
Agosto: Juan Gabriel, Ciudadana Cero, Anil Dash celebrates Prince, Alexandre Chatelard, Andrew Bird, Anderson .Paak, Blood Orange.
Septiembre: Operators en Lausanne, Bomba Estéreo, Jain, Metronomy, Pequeña Revancha.
Octubre: Xenia Rubinos, Devendra Banhart, Bon Iver, Solange, Warpaint, Evan Rachel Wood, Alex Cameron.
Noviembre: Malcom Gladwell, Leonard Cohen, Sharon Jones, Raza e Identidad, Soft Hair.
Diciembre: George Michael, The Avener, Ariana Basciani, Maluma, Childish Gambino, Niki & The Dove.

Julio

Patti Smith y PJ Harvey en una doble función es un concierto perfecto porque PJ Harvey es la Patti Smith de su generación, en múltiples niveles.

Patti Smith comenzó su concierto leyendo Footnote to Howl, de Ginsberg. Totalmente apropiado porque en escena parece una suma sacerdotisa, con su cabello largo blanco y desaliñado. Una anciana impartiendo la última nota de sabiduría: “Holy the supernatural extra brilliant intelligent kindness of the soul.”

Durante el concierto, alguien le lanza una camiseta. La tipa detiene a la banda y dice:
— That was really stupid. If you manage to hit me, I would’ve gone and I wouldn’t have to do this fucking singing —classic.

Canta When Doves Cry como homenaje a Prince y un medley por los 50 años de Velvet Underground.

La banda de PJ Harvey entra desfilando con una marcha. Cada quien asume su lugar en escena y comienzan River Anacostia. Luego, los saxos tenores de The Wheel hacen resonar la pared de la que estoy recostado. Esa banda es un camión sin frenos.

PJ Harvey es mucho más histriónica de lo que pensaba. Pero es un histrionismo ensayado, simulado, contenido, como esos temas de Let England Shake que no terminan de liberar tensión. En escena hace gestos de autómata, con la mirada perdida, lanzando preguntas retóricas hacia el fondo del escenario. Y no me refiero solo a “¿What if I take my problem to the United Nations?”, sino todo; PJ Harvey transforma cada final de estrofa en una pregunta, como si estuviese explorando y re-descubriendo las letras.

Tocan una mezcla de los dos últimos discos, que hace resaltar lo bueno que es Let England Shake. Famosa por transmutarse cada década y desechar todo su material, si vas a un concierto de PJ Harvey esperando oír “los hits”, vas a desilusionarte.

Daz me recomendó Los Coming Soon y Casanova Frankenstein.

Casanova Frankenstein suena como cualquier cosa que me hubiese encantado oír en 1992. Una banda para ser escuchada en un cassette que te pasó el primo del amigo del hermano del bajista.

My Girl SNL

Nota mental: ver Holy Fuck en vivo porque sus discos no transmiten lo locos que están:

El mayor mérito de El Ejército del Aire, el disco de Violenta Josefina, es que es difícil ubicar el país en el que fue grabado (Venezuela). Es un disco de rock latinoamericano. Me gusta el revival del shoegaze a la Mazzy Star que hacen en temas como Árbol Naranja:

Vimos a Noura Mint Seymali una tarde de verano mientras hacíamos un picnic. La banda es muy buena. Me encantó su mezcla de música votiva tradicional con funk. La semana siguiente casi vimos a The Cambodian Space Project a-go-go. Me llamaba la atención este brillante cover que hacen de Bang Bang:

Aurora, I went too far

Léon, Tired of Talking

Carmen, de Andrés Puche, me parte. Ya no tengo abuelas y es una lástima que nunca pude tener una conversación así con ellas. Bottom line: si emigraste, llama a tu abuela y pregúntale cómo conoció a tu abuelo.

Quiet Americans, del Jet Plane and Oxbow, de Shearwater, es Bowie puro.

Este cover de Here comes the Sun es absolutamente genial

Chaleur Humaine, de Christine and The Queens, fue lanzado en el mundo anglo. Ese disco tiene dos modos de operación: pop standard y electropop diosmioquesesto. Ejemplos: el intro de Science Fiction y la frase de sintetizador en Narcissus is Back, que parece sacada de un disco de Peter Gabriel.

Pool, de Porches, es uno de mis discos favoritos del año. Un gran disco para atardeceres de verano.
Hour

Agosto

Crecí oyendo a Juan Gabriel, como cualquier otro latinoamericano. Mi tema favorito es De Mi Enamórate. Es un palo. Me encanta como está dividido en tres partes: la balada del comienzo, la canción lírica cuando hace la escala en el medio y luego la ranchera al final. Un resumen de la canción mexicana y en esencia un resumen del aporte de Juan Gabriel al mundo de la música. Brillante.
(ese concierto de 1990 en el Palacio de Bellas Artes, de donde sale esta versión, marcó quizás el pináculo de la balada latinoamericana)

Un duo reunido. Rocío Durcal y Juan Gabriel en Juntos.

Lakou Mizik fue la respuesta musical al terremoto de Haiti de 2010. El grupo, muy a lo Refugee All Stars, de Sierra Leone, es una destilación de lo mejor que puede ofrecer Haiti en términos de música alegre y de alta calidad.

Anba Siklòn, de Wa Di Yo, su primer disco

Will Smith no puede resistirse y durante una pausa comercial del Late Show, canta Summertime. Un acto de generosidad, que también es un ejemplo de lo que significa tener un talento integral.

Ciudadana Cero hizo un cover de Agradable Calor, de Sentimiento Muerto

Reggie Watts volvió a hacer un “One Take”. Me gusta que en este se nota una evolución de aquella mezcla de beatboxing con dubstep que hacía antes.


Luego me di cuenta de que en realidad este video probablemente pertenece a una sesión de 3 años atrás, cuya Music for Running of the Bulls recomiendo también.

El día del cumpleaños de Prince, Anil Dash dio una excelente charla que mezcla segregación, los orígenes de la música negra y lo inspirador que fue Prince al luchar por ser el dueño de su música.

Este video de Alexandre Chatelard es el resumen perfecto del revival de 80s que estamos viviendo:

Pulgar me regaló la oportunidad de ver el concierto de The Cure en Orange en 1986. Gracias a un fallo en la matrix, estuvo libre en Vimeo durante unos días. Es una locura lo bien montado que está y es sorprendente la sincronía de la banda. En especial durante A Forest, en el minuto 55.

El próximo disco de Kanye puede ser esto y nada más: Kanye West’s Favorite Noises.

Me encanta el nuevo disco de Andrew Bird. Mucho mejor que cualquiera de los anteriores. Los arreglos son brutales y la banda es excelente. Me encanta que silbe en las canciones, es encantador y le da un toque de viejo mundo, de savior-faire, a su música.

Are You Serious, se llama el disco y de allí, Roma Fade


En este Tiny Desk Concert puedes ver algo más.

Y mientras buscaba el video para ponerlo aquí, encontré esta versión de Fake Palindromes. Fake Palindromes siempre me ha parecido lo más cercano que puede llegar un artista a Jarvis Cocker sin perder su integridad. Esta versión se distancia un poco al cambiar la melodía de la canción.

Viendo las olimpiadas me enteré de que Elza Soares sigue viva… y tiene disco nuevo y es brutal, brutal brutal. Samba Punk.
Dança

Malibú, el tercer disco de Anderson .Paak, fue casi lo único que escuché durante toda una semana en Agosto. Qué bueno es. R&B de altísima calidad, funky as hell. Vicente me señaló que hay un Tiny Desk Concert. En acústico suena aún mejor.
Put me thru

The Life of Pablo es el disco más Kanye que ha grabado Kanye. Durante 30 hours lo llaman por teléfono

El untitled unmastered, de Kendrick Lamar, me recuerda a esos discos accidentales de Miles —quizás la comparación sea exagerada, ¿Bill Evans?. Un disco de sesión en el que unos músicos se reúnen y tocan a ver qué pasa. To Pimp A Butterfly, el disco del año pasado, tenía a un trio tocando en el fondo casi todo el álbum. El Jazz es la verdadera naturaleza de Kendrick Lamar.
untitled 05

Desirée, de Blood Orange, es uno de los mejores momentos dentro de una hora de música impecable. No hay un solo tema de Freetown Sound que pueda decir que sobra, o que está por debajo de los estándares. Todos son temas que llenan la habitación.

DIIV sigue haciendo shoegaze de alta calidad.
Bent

Si no te dijeran que es un disco de 2016, creerías que Light Upon the Lake, de Whitney, fue un disco muy avanzado para los años 70s. Si estuviste vivo durante esa década, este disco aprieta todos los botones de la nostalgia.
The Falls

Septiembre

Blue Wave es el disco que más escuché durante 2016. Específicamente Cold Light, con su sección rítmica de New Order y su intencionalidad de Depeche Mode. Blue Wave fue hecho con hambre, algo notable considerando que es algo así como el quinceavo disco de Dan Boeckner.

Me enteré de que tocarían en Lausanne casi por accidente: seguí un link en un newsletter que mostraba las próximas fechas de The Pixies. Fui a verlos en Le Romandie, una cueva de rock construida bajo los arcos del Grand-Pont. La sala tiene unos 50m2, máximo, y Operators era la única banda que conocía en el calendario de los próximos meses. En la puerta, muy al estilo suizo, el portero me saludó y me dejó entrar sin pedirme el billete.

Ver a Operators es un privilegio, porque es un concierto bailable de Wolf Parade, con una décima del público. Habría unas treinta personas, cuarenta máximo. A pesar de la baja afluencia, Boeckner no deja de ser un rockstar, se aferra al micrófono, canta con urgencia, se acompaña a sí mismo en falsetto y castiga la guitarra espasmódicamente. Sam Brown pasa hora y media con la cabeza metida en la batería, el bajista no pasa del segundo traste… bom bom bom… y Devojka martilla el suelo con sus tacones. Lo que hace con su mesa de sintetizadores y gadgets, y no sus larguísimas piernas, es lo que la hace sexy.

Abrió Nite Jewel, a quien sólo había escuchado en un track atmosférico de Grand Theft Auto V. En vivo es más o menos meh, pero si te gustan Jezzy Lanza y Neon Indian, supongo que te puede gustar Boo Hoo.

Kanye es un instrumento

The Getaway es un muy buen disco de Red Hot Chili Peppers, pero también por otro lado es lo que se espera. Un disco competente, y que a la vez habría causado una revolución hace treinta años.
Feasting on the flowers

Me encanta que el video de Soy Yo, de Bomba Estéreo, entrega el mensaje necesario: una afirmación para niñas adolescentes.

Jain es mi artista francés favorita de este año. Durante el verano de 2016 no podías abrir una puerta en Francia sin encontrarte con Makeba.

Porqué la música es la mejor terapia que la humanidad ha inventado. Uno de los mejores ensayos de Alain de Botton

The Wilder Mile, de Freedom Fry.

Otto me pasó este concierto de Robert Glasper, que abre con un cover brutal de No church in the Wild.

Memoryhouse tienen nuevo disco. Si te gusta el dream pop, esta es tu medicina.

Por cierto, ¿viste este cover que hicieron de Every Little Thing She Does is Magic en 2012?

El principal problema del nuevo disco de Metronomy es que sus tres discos anteriores cambiaron el panorama del electropop. Particularmente The English Riviera, que es uno de los mejores de esta década. Ahora Joseph Mount desecha al resto de la banda y se encierra en el estudio. Sin embargo, para mi, el mejor tema del disco es el que precisamente tiene invitados.
Hang me out to dry

Me encanta Pasos Sincopados de Pequeña Revancha. Es un disco maravilloso. “A mi pesar” es un gran tema que podría estar perfectamente en un disco de Los Planetas.

Octubre

Black Terry Cat, de Xenia Rubinos, es el mejor disco de música latina que he escuchado este año. Incorpora toda la experimentación en R&B que ha ocurrido en la música norteamericana en los últimos 3 años y toma prestado el tema racial. “It’s a party across America, bachata in the back” es una línea que eleva toda nuestra música a otra liga… y ese riff de guitarra en Mexican Chef es uno de mis momentos favoritos en la música de 2016.
Mexican Chef

Aquí puedes ver un poco más.

Vinz dice que yo le recomendé a Helado Negro. Yo insisto en que no, así que gracias a él, descubrí Helado Negro. Gracias, Vinz.
Lengua Larga

Ape in Pink Marble, de Devendra Banhart, es un excelente primer disco para una mañana de domingo en otoño, y esa ha sido básicamente su función en nuestra casa.
Jon Lends a Hand

Me ha costado entrarle al nuevo disco de Bon Iver. Digamos que comprendo en cierto nivel que es bueno, pero me parece que está demasiado lleno de sí mismo. De paso, no me queda claro si la decisión de intitular sus temas en l33t5p34k es una decisión estética genuina o si el tipo vio mucho Mr. Robot.
(Si, si, lo se… estos títulos reflejan la descomposición del letrista, una suerte de derrame, de materialización de los glitches contenidos en la grabación, una elección estética para señalar que este es un disco de folktrónica rueda los ojos)

En fin, este es probablemente uno de los discos más importantes del año.

715 – CR∑∑KS

The Bride, de Bat For Lashes, es exactamente lo que sucedería si Natasha Khan hiciera un disco llamado “La Novia” —el negativo del “Sí” de Julieta Venegas. Lección #1: el vacío es inescapable, incluso el día de tu boda. Este es un disco para escuchar back-to-back con Honeymoon, de Lana Del Rey.

Sunday Love

Si fuera YouTuber, haría un timelapse de un amanecer con Daylight is a Movie, de Souvenir Driver.


Ese tema despierta a mi fan de Underworld durmiente.

El video de False Alarm, de The Weeknd, es un first-person-shooter que parece dirigido por Roman Gravas.

En SNL hicieron una parodia de Lemonade con las mujeres en la vida de Trump.

A Seat at the Table, de Solange Knowles, es un muy buen album conceptual sobre las tribulaciones de una mujer negra en Estados Unidos en 2016. Un balance de recuerdos cercanos, instantáneas de segregación y comentario social. Desde “Walk in your ways, so you will wake up and rise” hasta “el mundo es un lugar bondadoso, pero no es ciego”. Me gustan Cranes in the Sky y la cadencia y las disonancias en el arreglo de F.U.B.U.


2016 es uno de esos raros años en el que dos hermanos lanzan álbumes significativos por separado.

Warpaint tiene nuevo disco. Ese bajo charrasqueado en New Song es brutal.

La guantera de este carro toca jazz:


y alguien hizo la pieza completa:

Evan Rachel Wood tiene una banda de electropop

Alex Cameron es Australiano y parece que hubiese salido del Berlín de 1988. La estética de su página web es de mediados de los 90s y está muy bien lograda.

Noviembre

A comienzos de noviembre escuché el episodio del podcast de Malcolm Gladwell en el que habla sobre Hallelujah, el tema de Leonard Cohen. Bueno en realidad no habla sobre Hallelujah solamente, sino sobre como la genialidad no siempre se alcanza en la primera versión de una obra. Para ello pone como ejemplo Deportee, de Elvis Costello, una canción que floreció quince o veinte años después de su primera versión, y Hallelujah, un tema que se volvió icónico más de una década luego de haber sido grabado y con una letra distinta.

Ese episodio es mi favorito de esa temporada de Revisionist History, porque es básicamente una hora de Gladwell hablando sobre dos canciones.

Unos días después, murió Leonard Cohen.

No tengo temas favoritos de Leonard Cohen, tengo álbumes. Me parece que I’m Your Man maneja el balance justo de amargura, deseos de venganza y desenfado. Además, tiene todas esas referencias a la guerra fría. Es el soundtrack de los días finales del comunismo. La cortina de hierro cayó gracias a los poderes líricos de Leonard Cohen.

Kate McKinnon toca Hallelujah en SNL.

Mientras buscaba ese video de arriba, conseguí este playback de First We Take Manhattan y Take This Waltz en la televisión belga en 1988. Básicamente el video de Leonard Cohen más kickass que he visto.

En 2010 vi a Sharon Jones en Le Trabendo, en París. Salí timbrado. Sharon Jones era una fuerza de la naturaleza. En escena, no dejaba de sorprender cómo podía brotar tanta energía de una mujer tan pequeña.

Este artículo en The New Yorker describe bastante bien lo que era verla en concierto:

I don’t know how anyone could credibly deny the potency of Jones’s burly, urging voice. She sang and moved in a way that seemed so pure and instinctive it made every other performer in her orbit appear calculated and sluggish by comparison.

Pawn It All, del HERE, de Alicia Keys.

Los discos de Xenia Rubinos, Alicia Keys, Beyoncé y Solange Knowles tratan sobre la raza y la identidad, son todos de este año y son todos superlativos. Está claro que el tema está en el ambiente y ahora, luego de la victoria de Trump, son una especie de premonición del descenso de EEUU en el fascismo, la pérdida de la República, un canto de cisne de la multiculturalidad, y una despedida al último presidente negro de Occidente de esta generación.

Have a Heart, del Pretty Years de Cymbals Eat Guitars

Indestructible, el disco de covers de salsa de El Cigala es una cagada por culpa de la banda. Una banda llena de monstruos legendarios, por cierto. Pero los arreglos están demasiado pulidos, la interpretación es excesivamente pulcra y choca con el estilo de El Cigala. Es el equivalente salsero a esos discos de chill out, Bossa N’(Stones | Marley | Radiohead), que se hicieron tan populares a mediados de la década pasada.

Por ejemplo, oye como destruyen a El Ratón.

Vinz me pasó este cover de The Letter de Khelani que hacen sus panas de DR(DR)ONE. Mucho mejor que la original

El homónimo de Soft Hair te transporta a un a un 1984 alternativo en el que no hubo Thriller ni Purple Rain y hay que resolver como sea.
Relaxed Lizard

Esta lista no estaría completa sin el video reglamentario de Ok Go (me parece brillante que jueguen con la idea central de la letra: un momento fugaz)

Fufanu suena en estudio como Joy Division sonaba en vivo. Sports aparecerá en un disco en 2017.

Anderson .Paak tiene otro disco este año, como miembro de NxWorries. Suede.

Donald Glover & Reggie Watts make music.

The Clash reencarna en Public Access TV.

Diciembre

A finales de los 80s, los videos de George Michael eran fascinantes, derrochaban clase con esa estética adelantada a su tiempo, una versión hipar-estilizada de los 90s que estaban por venir —el uso del color en Faith y I Want Your Sex (ambas canciones peligrosas) me parecían completamente revolucionarios. Me inspiraba envidia al ver como todas mis amigas se babeaban por la barbas de dos días del tipo. Mi único consuelo/defensa es que quizás era cierto eso que decían sobre su sexualidad. Así que me costó un poco reconocer, durante algún momento de mis quince años que, en efecto, Listen Without Prejudice era uno de los discos más importantes de 1990. La única otra vez que consideré tan seriamente a George Michael fue cuando se rumoraba que reemplazaría a Freddie Mercury en la alineación de Queen. Existen pocos cantantes capaces de llenar esos zapatos y hasta hoy, George Michael fue el único tipo que pudo asumir ese rol con autoridad.

Estuve una semana oyendo You Belong, de The Avener, en repeat, por culpa de un comercial de televisión.

Maluma es la evolución natural del reggaeton. Nunca entendí la polémica que desató, o mejor dicho, no entendí porqué tanta gente cayó con lo que es una falsa polémica. El reggaeton es por definición sexista y machista. Eso es lo que lo hace sexy y mainstream. La Basciani resume mejor todo esto en De Maluma hacia el machismo, de nosotras hacia el feminismo. Por cierto, Chantaje, el tema con Shakira, es muy bueno.

Silly Me es Yeasayer clásico. A pesar de eso, Amen & Goodbye es un pastiche psicodélico a veces difícil de digerir.

Nerdwriter hizo un ensayo sobre el Feel No Ways, de Drake. La parte que me resultó más interesaste de este ensayo fue la disertación sobre el Yamaha DX7, un sintetizador que ocupa un lugar especial en la historia de mi vida.

Skeleton Tree, de Nick Cave, abre con una descripción de la muerte de su hijo. El resto del disco no se pone más esperanzador. La muerte de un hijo es una puta mierda y Nick Cave lo deja bastante claro.

Childish Gambino abandona el Hip-Hop y hace un disco de Funk de los ‘70s. Una mezcla de Funkadelic con Parliament, con Sly and the Family Stone, con un poco de Prince. No es innovador, pero es un disco-homenaje muy bueno y una demostración de los poderes de Donald Glover.
Have Some Love

El video de Because I’m Me, de The Avalanches, es una belleza.

Colbert resume el año con esto

Niki & The Dove tiene acaparado el mercado de sonar como Stevie Nicks. Lo único que le falta a So Much It Hurts es Lindsey Buckingham en la guitarra.

Nuestra última reunión antes de fin de año en la oficina la hicimos con Bowie sonando al fondo. Seis personas de seis países distintos, países musulmanes, países detrás de la cortina de hierro, cuatro continentes. Todos crecimos con Bowie, y todos recibimos algún tipo de educación de Bowie. Ahora estamos a la deriva como civilización.

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La segunda vez que migramos, llegamos a una casa del siglo XIX, remodelada por sus dueños más recientes, una pareja de exiliados...

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